Helen BEATRIX POTTER (1866 – 1943).

Hola a todos.

Hoy hablaremos de una magnífica y encantadora ilustradora de cuentos infantiles.

Helen BEATRIX POTTER (1866 – 1943).

Ilustradora y naturalista británica.

La atmósfera de los sueños.

La atmósfera de los sueños.

Algunas de sus obras más destacadas:

Escribió un total de 23 libros ilustrados infantiles, y por mencionar algunos:

– El cuento de Perico, el conejo travieso (The tale of Peter Rabbit) – 1902.

– El cuento de la ardilla Nogalina – 1903.

– El sastre de Gloucester – 1903.

– The tale of two Bad Mice – 1904.

– The story of Miss Moppet – 1906.

– The tale of Tom Kitten – 1907.

– The tale of Mr. Tod – 1912.

– The tale of little Pig Robinson – 1930 (último título publicado).

Beatrix Potter.

Beatrix Potter.

Beatrix Potter nació en una familia acomodada de la clasista época victoriana con rígidas normas burguesas y severos preceptos familiares. Así, tanto ella como su hermano menor Walter Bertram (1872-1918), se educaron con niñeras e institutrices privadas hasta la edad de dieciocho años, sin mucha relación con otros niños o amigos de su edad. Cuando creció, sus padres de inmediato la encargaron de las tareas domésticas y de mantenimiento del hogar familiar, lo que mermó sus posibilidades educativas e intelectuales en general (era muy normal en esta época victoriana que las mujeres de la alta sociedad no acudieran a la Universidad, vamos). Pero esta joven muchacha tenía una innata inclinación hacia los animales y la naturaleza y un talento artístico que no podía permanecer ignorado. Además, junto con su hermano pequeño, también daba muestras de una irrefrenable imaginación que la llevaba a crearse sus propias ensoñaciones y fantasías en las que intervenían los pequeños animales domésticos y del campo.

Sensibilidad y ternura.

Sensibilidad y ternura.

Un tío suyo la animó para ingresará en la sociedad científica de los Reales Jardines Botánicos en Kew, pero fue rechazada por ser mujer y amateur. Como naturalista llegó a publicar un interesante ensayo sobre los líquenes que le valió el respeto de la sociedad científica de la época en el ámbito de la Micología (Hongos-setas, musgos, etc.). Pero, cosas de aquellos los tiempos pretéritos, la persona que tuvo que leer dicho trabajo en su presentación fue el ilustre botánico George Massee (1845-1917), pues dicha sociedad científica no admitía a mujeres como lectoras.  Muchos años más tarde, en 1997, la sociedad científica Linneana de Londres editó un desagravio póstumo a modo de disculpa por el sexismo que imperaba en dicha sociedad en aquella época (ya se sabe, más vale tarde que nunca).   

Portada de Cuentos: Treasury.

Portada de Cuentos: Treasury.

El primer cuento ilustrado publicado por Miss Potter es The Tale of Peter Rabbit (El cuento de Perico, el conejo travieso, en España) en 1902. Fue un éxito inmediato y le proporcionó fama y dinero para seguir publicando otros cuentos y alcanzar una cierta y tímida independencia de sus padres, pero… no la suficiente. De esta época es su primer romance, precisamente con su joven editor, Norman Warne, con el que empezó a relacionarse. ¡Ay!, pero su incipiente independencia no era más que eso, superficial. Los padres de Beatrix no aceptaron esa relación porque el emprendedor editor era un hombre “que tenía que trabajar para poder vivir” y, en consecuencia, socialmente inadecuado para su clase y estimaban que no le convenía en absoluto. Potter tuvo que llevar su relación en secreto, con la añadida fatalidad de que, al poco tiempo, Warne moría de leucemia a la edad de treinta y siete años, sin llegar a comprometerse formalmente. Estos sucesos terminaron de distanciarla más de sus rígidos padres. Fue en este momento cuando compró la finca rural de Hill Top Farm en Lancashire de Lake District, en la que pasaría sus últimos años de vida dedicada a las tareas rurales y a la cría de ovejas con su segundo y definitivo amor.

La belleza del alma.

La belleza del alma.

Beatrix Potter siguió publicando libros infantiles ilustrados hasta después de la Primera Guerra Mundial, en el año 1920, abandonado las exigencias editoriales principalmente por su avanzada pérdida de vista, dedicándose desde este momento por entero a su granja y ganado y sólo ocasionalmente a la realización de algún que otro trabajo de dibujo, pero por afición y gusto propio, sin obligaciones editoriales. Como mujer emprendedora, podemos decir, que pronto demostró ser muy astuta. En 1903 ya patentó un muñeco del Conejo Rabbit (Conejo perico) y más tarde permitió que sus dibujos inundarán todo tipo de soportes alternativos a los libros: tarjetas, libros para colorear, mantas de bebés, papel de paredes, juegos de porcelana, juegos de mesa y un largo etcétera. Con las rentas de sus libros publicados, el merchandising de los mismos y con la herencia recibida, ya vivió con suficiente holgura y comodidad hasta el final de sus días en su plácida granja. Pero, por políticas editoriales, su último libro, The tale of Little Pig Robison, se publicó en 1930, diez años más tarde de su retirada. En 1913, a la edad de 47 años, Miss Potter se casó con el abogado William Heelis, pero de este matrimonio no hubo hijos, así, a la muerte de nuestra ilustradora y a la de su marido, tan solo dieciocho mese más tarde, gran parte de sus propiedades y legados artísticos fueron donados a instituciones benéficas o estatales. Por ejemplo, su granja y las tierras colindantes pasaron a formar el Parque Natural Protegido de Lake District National Park. Beatrix Plotter murió el día 22 de diciembre de 1943, en plena Segunda Guerra Mundial, a la edad de 77 años, debido a una neumonía agravada por complicaciones cardiacas.

Se ha realizado una bonita película que trata de la vida de esta ilustradora: Miss Potter, del año 2006, dirigida por Chris Noonan e interpretada por Renée Zellweger (Beatrix Potter) y Ewan MacGregor (William Warne).

Cartel película Miss Potter.

Cartel película Miss Potter.

Para terminar, qué puedo añadir de esta magnífica ilustradora. Beatrix Potter se educó con institutrices privadas que le fomentaron las lecturas infantiles más clásicas y a su vez más intemporales: los cuentos de los hermanos Grimm, Christian Andersen, Shakespeare, Walter Scott o la Alicia de Lewis Carroll, por citar algunas. Y, como no podía ser de otra forma, estas lecturas abonaron y desarrollaron de forma inevitable su despierta y lúcida imaginación. El resultado de ello está a la vista: ¡Beatrix Plotter fue tocada con la gracia de las Hadas y los Duendes! (no por este duende, eh. Que no me gusta apropiarme de meritos ajenos). Nadie como ella ha sabido representar a esas pequeñas y graciosas figuras de animales domésticos y campestres, con una maestría inigualable y una técnica minuciosa y detallista, casi científica en algunas de sus ilustraciones. Sus ratones, sus patos, sus conejos, sus pollitos y todos sus dibujos en general son magníficos y nos embrujan de manera grata y hermosa. Ya sean chicas o chicos, ningún niño deja de asombrarse y alegrase con la belleza de sus ilustraciones y, todos, sin excepciones que yo conozca (muy rarillo tendría que ser el nene), quieren conservarlas y poseerlas para así no perder nunca su particular y singular embrujo hipnotizador. Yo sólo os puedo decir que disfrutéis observando con minuciosidad y en detalle estos preciosos dibujos a color porque es un auténtico placer, pequeño pero indudable, de esos que hay que ir buscando en nuestras vidas. ¡Que los disfrutéis!

 “Los novelistas y los editores creen que una novela es más importante que un cuento. No les creas. Sólo es más larga”. Abelardo castillo, escritor argentino (1935 – ).

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