MIS DISCOS DE JAZZ (VII): PIANO ALGO MÁS ACTUAL.

Hola a todos.

Hoy volvemos a nuestro querido piano pero, en líneas generales, a uno algo más actual.

 

MIS DISCOS DE JAZZ (VII): PIANO ALGO MÁS ACTUAL.

 

Piano Jazz: alma y corazón.

Piano Jazz: alma y corazón.

De nuevo os recomendamos una serie de virtuosos pianos del mejor Jazz. Aunque, salvo los dos primeros discos, esta selección de hoy pretender ser algo más actual. Os queremos hablar de dos iniciales discos que perfectamente se pueden encuadrar entro los del mejor Jazz Clásico. Pero esto sólo es porque, siendo como son dos joyas de deslumbrante calidad, cometí el imperdonable error de no mencionarlos antes: error corregido. Los otros seis discos de hoy ya tienen sus añitos pero se podría decir que son unas producciones más actuales. Aunque sus intérpretes sean, y son, todos unos consagrados del piano jazz, todos muy veteranos virtuosos de alto prestigio y reconocimiento internacional. Y de esto dicho son clara muestra los discos que hoy os sugerimos. Voces y pianos de la más alta calidad y la más profunda sensibilidad que deben de destacar con luz propia en las buenas colecciones de Jazz. Tenemos en nuestra selección a dos grandes maestros que no nos tienen nada que demostrar y muchísimo que ofrecer: Chick Corea y Jacques Loussier.  Y, sí, predominan las chicas. Un elenco de magníficas interpretes del piano que en ocasiones aderezan las veladas musicales con sus prodigiosas voces. En fin, una pequeña selección del mejor piano Jazz que se puede escuchar y que pensamos no es puede defraudar nunca. Ahí va, con nuestra mejor intención, ocho joyas intemporales.

 

 

1/ Thelonius Monk (1917-1982).

Discos: Straight, No Chaser.

Pianista y compositor estadounidenses.

Contenido: 9 temas y una duración aproximada de 76 minutos.

Grabación: 1996.

Edición: Columbia-Sony Music.

Comentario: Ya son varios los discos del gran Thelonious Monk que hemos recomendado desde nuestro Scriptorium, pero es que no puede ser de otra forma pues creo que nadie que se considere un buen aficionado al Jazz discutirá nunca el hecho de que es uno de los más grande de la historia de esta maravillosa música. Y, la verdad, si lo es, si es considerado uno de los más grandes, lo es por discos como este de hoy. El maestro en esta ocasión, muy bien acompañado por Charlie Rouse (Saxo tenor), Larry Gales (contrabajo) y Ben Riley (batería), nos ofrece una preciosidad de disco que ha sido y es todavía un destacado referente del mejor Jazz clásico para mucho de nosotros y también para otros muchos buenos músicos que han venido después de esta maravilla, de este inconmensurable e irrepetible Straight, No Chaser. El tema que le da título al disco es una preciosidad de interpretación donde los instrumentos entran y salen en perfecta armonía y elegancia. En fin, un disco que a este duende le marcó al escucharlo por primera vez. Pero pienso que esto no es nada raro en absoluto, pues tal vez lo que este disco marcó en su momento fue toda una época y una forma de interpretar y escuchar el mejor Jazz Clásico. Bueno, pues eso, que de nuevo os demuestro mi sincera debilidad y admiración por este enorme pianista que, junto a Bill Evans, John Coltrane y Miles Davis, siempre serán mi póquer preferido (y si añadimos al prodigioso Charlie Parker, nuestro querido Bird, pues eso, ¡repóquer!). Este disco sí que es sin ninguna duda uno de los imprescindibles en toda buena colección de Jazz.

 

2/ Shirley Horn (1934-2005).

Disco: Ultimate.

Pianista y cantante estadounidense.

Contenido: 16 temas y una duración aproximada de 66 minutos.

Grabación: 1999.

Edición: The Verve Music. En la colección Estrellas del Jazz del diario El País.

Comentario: La mejor definición de esta interprete la ha hecho el crítico de Jazz Sergio Pujol: Shirley Horn, que se consideraba a sí misma “una buena cantante que canta buenas canciones con buen gusto”, se deslizaba por los registros bajos y menos llamativos del pentagrama exprimiendo todo su sabor a la música y la letra, sin alzar nunca el tono, calladamente… Y la voz de Shirley Horn es suficiente para susurrarnos con increíble calidez canciones viejas y no tan viejas. Y este disco hoy recomendado es una selección de todo lo bueno y más admirado de esta intérprete. Porque sí, aquí la destacamos dentro de una selección de buenos discos de piano jazz pero nuestra recordada artista era también una de las mejores y más singulares voces de su época. Shirley Horn tuvo una carrera artística con altibajos porque siempre supo adaptar su carrera a su vida y no al contrario. Pero que nadie piense que estos altibajos se debieron a apatías personales o bajones de demanda, ¡en absoluto! Una pianista y vocalista que ha compartido escenarios y grabaciones con personajillos tales como Miles Davis, Hank Jones, Kenny Burrell, Wynton Marsalis, Ron Carter, Benny Carter o Roy Hargrove pienso que no tienen nada que demostrar y que sin ninguna duda es una de las grandes de la historia del Jazz. Este disco de hoy es una preciosidad de melodías románticas, suaves y clásicas que a todos nos agradará escuchar de vez en cuando. Cuando se empieza a conocer y a disfrutar con el piano jazz clásico, este disco será uno de nuestro preferidos con toda seguridad. Buscar el disco si no lo tenéis en vuestra discoteca personal, aunque sólo sea para que nuestra dama deje de ser “uno de los secretos mejor guardados del Jazz”.

 

3/ Jacques Loussier (1934- ).

Disco: Con su grupo Plays Bach (Vicent Charbonnier, contrabajo, y André Arpino, batería y percusiones). The 50th Anniversary Recording.

Pianista y compositor francés.

Contenido: 11 temas y una duración aproximada de 53 minutos.

Grabación: 2009.

Edición: Telarc International.

Comentario: Jacques Loussier está considerado por los críticos musicales como el mejor pianista del mundo… en su género. Un precoz músico que a los diez años ya entró en el conservatorio de música y a los dieciséis ya era capaz de componer, de una formación por tanto muy académica y seria y que le ha permitido obtener aquellas críticas y alabanzas tan notorias anteriormente citadas. Un extraordinario músico de perfil clásico que además ha participado en composiciones de gran calidad para bandas sonoras del cine francés pero que será recordado sobre todo por haber acercado, con sus arreglos y grupos, la música clásica al mundo del Jazz. Esto último es lo que en los años 50 y 60 del siglo pasado se conoció como Third Stream (tercera corriente), que básicamente consistía, y consiste, en arreglos musicales de los temas y de los compositores más destacados de la Música Clásica para reinterprétalos con ritmos, grupos y espectáculos claramente jazzísticos. Este disco que hoy recomendamos es una reinterpretación de sí mismo. En el año 1959, el grupo Plays Bach, con nuestro pianista, Pierre Michelot al contrabajo y Christian Garros en la batería y percusiones, grabaron este extraordinario disco que vendió en su día más de seis millones de copias. Para esta nueva versión conmemorativa, 50 años más tarde, cambian los músicos que acompañan al gran Loussier pero para nada su magnífica calidad y extrema belleza. Aunque sólo sea en agradecimiento a su extraordinaria labor de fusionar música clásica y jazz de forma maravillosa y con gran calidad, sin pretender obviar nunca su gran virtuosismo y depurada técnica, Jacques Loussier siempre figurará entre los pianistas favoritos de este duende y, que nadie lo ponga en duda, siempre será también un destacado referente para todos aquellos aficionados o músicos que disfruten, se trabajen o quieran de verdad esa tan subestimada y poco conocida Third Stream.

 

4/ Chick Corea (1941- ).

Disco: Friends.

Pianista  y compositor estadounidense.

Contenido: 8 temas y una duración aproximada de 85 minutos.

Grabación: 1978.  

Edición: Polygram Records.

Comentario: Chick Corea es, sin ninguna duda, uno de los grandes pianistas de la historia del Jazz. Uno de los músicos más destacados en la década de los 70 del siglo pasado en la corriente conocida como Jazz Fusión. En su destacada biografía puede presumir de haber aprendido de los más grandes (tenía como claros referentes a Horace Silver y a Bull Powell, por ejemplo) y de haber tocado con los más grandes: Miles Davis, Herbie Hancock (a cuyo estilo se asemeja mucho el suyo propio), Stan Getz, John Patitucci (bajista), Scott Henderson (guitarra) o nuestro querido Paco de Lucía, por mencionar solo a algunos destacados músicos. En este magnífico disco está acompañado por Joe Farrell (saxo y flautas) Steve Gadd (percusiones) y Eddie Gómez (bajo acústico). El grupo aquí reunido obtiene un sonido muy vibrante y alegre que nos acerca por momentos a la mejor Bossa Nova y a otros ritmos jazzísticos más elegantes y envolventes. Y, por encima de las melodías o percusiones, siempre sobresale el asombroso piano eléctrico o el gran piano de un inconmensurable y virtuoso Chick Corea. En fin, otra preciosidad de disco que nos ofrece unos temas muy gratos y sugerentes. A mí, personalmente, siempre me agrada mucho escuchar el tema que da título al disco, Friends, una pieza larga (más de 9 minutos) pero que no cansa en absoluto y que te hace participar, como oyente entregado, en la alegre algarabía de teclas, cañas, cuerdas y timbales, con un vigorizante comienzo pausado pero que va tomando tono y ritmo hasta hacernos bailar en la propia silla con unos acordes melodiosos y para nada agresivos, para luego ir difuminándose hasta alcanzar el silencio final del tema; una preciosidad de pista, vamos. Aunque, la verdad, habría que decir que todo el disco es una gran obra musical del mejor Jazz Fusión o Jazz Acústico.

 

5/ Eliane Elias (1960- ) and Herbie Hancock (1940- ).

Disco: Solos and Duets.

Pianista Brasileña y pianista y compositor estadounidense.

Contenido: 11 temas y una duración aproximada de 54 minutos.

Grabación: Año 1995.

Edición: Blue Note Records.

 

Comentario: Con este magnífico disco recomendamos, no a una extraordinaria pianista, sino a dos soberbios pianistas, pues más de la mitad de sus temas son dúos de estos dos grandes intérpretes. Herbie Hancock es un gran músico, arreglista y compositor, pero sobre todo es un extraordinario pianista, y aquí pone todo su talento al servicio de su gran amiga Eliane Elias para obtener un singular y hermoso disco. Todo el disco suena muy técnico y tiene unos aires como de gran música, pero se trata realmente de una acertada combinación de dos fenómenos de la interpretación del mejor y más destacado estilo de Piano Jazz. Es un alarde de virtuosismo que nos resulta muy grato y hermoso pero, eso sí, este es un trabajo para escuchar relajado y con toda nuestra atención. Así podremos disfrutar de todos sus matices y de toda la depurada técnica de estos dos virtuoso pianistas que aquí, en este gran trabajo, se pone al descubierto. En suma, un gran disco, digno de las mejores colecciones de jazz, sin ninguna duda, y que nosotros recomendamos con toda nuestra buena intención y desinteresada camaradería. ¡No os lo perdáis!

 

6/ Michel Petrucciani (1962-1999).

Disco: So What, Best of.

Pianista y compositor francés.

Contenido: 13 temas y una duración aproximada de 70 minutos.

Grabación: 2004.

Edición: Dreyfus Jazz.

 

Comentario: Michel Petrucciani sufrió al nacer de una grave enfermedad ósea conocida como Osteogénesis Imperfecta con lo que no creció nunca más de un metro. Además, como parece ser consecuencia de este tipo de enfermedad, murió muy joven, a los 37 años, privándonos de su maravilloso y asombroso virtuosismo. Por lo dicho anteriormente se deduce que su grave enfermedad nunca fue obstáculo para que desde chico se dedicara, casi exclusivamente, a estudiar, desarrollar y perfeccionar su profesión de pianista. Su gusto por el ritmo y la buena música terminó por llevarlo a las músicas brasileñas y del mejor Jazz, hasta haberse convertido en uno de los mejores pianistas de toda la historia del Jazz. Su estilo pianístico se asemeja mucho al del gran Bill Evans, pues Petrucciani nunca oculto la gran admiración personal que siempre le profesó. Este disco es una recopilación de sus mejores interpretaciones y, ciertamente, es una preciosidad de disco. Sus características más destacadas, su perfección técnica, sus prodigiosos ritmos y envolventes melodías, en suma su virtuosismo y su asombrosa sensibilidad musical, todo será apreciado con gusto y placer en la audición de esta joya de producción jazzística. Me gustaría destacar su versión del archiconocido y muy interpretado Summertine: una maravilla para los oídos. Pero esto sólo es una opinión muy personal, lo que es incuestionable es la enorme calidad del disco en su conjunto. Uno de los mejores pianos jazz que podremos escuchar y, desde luego, uno de los intérpretes menos discutidos y más añorados.

 

7/ Renee Rosnes (1962- ).

Disco: Life on Earth.

Pianista Canadiense.

Contenido: 9 temas y una duración aproximada de 54 minutos.

Grabación: Año 2009.

Edición: Blue Note Records.

 

Comentario: Una preciosidad de disco con casi una hora del mejor piano y la mejor compañía jazzística posible. Por momentos tiene unos aires étnicos muy atrevidos y en otros temas nos ofrece baladas e interpretaciones hermosas y muy placenteras. En suma, un disco muy apreciado y estimado por su extraordinaria calidad. Personalmente me gustaría destacar el tema Nana pues tiene unos aires muy españoles y andaluces, por los que es sabido este duende tiene especial debilidad. Esta intérprete canadiense ha participado en grabaciones prodigiosas en compañía de grandes figuras de Jazz y en los festivales de Jazz más prestigiosos del panorama internacional. A este duende le agrada mucho sus discos y me acompañan en el Scriptorium con cierta asiduidad (tal vez no tanta como me gustaría, pues son muchos los discos que me propongo escuchar en mi trabajo) y, sinceramente, creo que es una maravilla de interprete que sin ninguna duda pasará a la historia como una de las más destacadas y sensibles virtuosas del piano. Una buena compañía, un vasito de buen whisky (sin hielo, por favor) y este magnífico disco y ya tendremos un grata velada de un hermoso e irrenunciable momento del mejor Piano jazz posible.

 

8/ Diana Krall (1964 – ).

Disco: The Look of love.

Pianista y cantante canadiense.

Contenido: 10 temas y una duración aproximada de 50 minutos.

Grabación: Año 2001.

Edición: The Verve Music.

 

Comentario: Ya hemos hablado de la extraordinaria Diana Krall en otras entregas del Scriptorium, pero este disco es cosa fina y hay que destacarlo como se merece. Premio Grammy en el año 2001 a la mejor Ingeniería de grabación, disco más vendido de la carrera de nuestra admirada intérprete, más vendido de Canadá (disco de Platino, más de 700.000 copias vendidas), disco de Platino en Estados Unidos (más de 1.600.000 copias vendidas) o disco de Oro en Brasil (más de 50.000 copias). En fin, creo que todos estos datos son producto de una magnífica pianista que acompaña su virtuosismo con una prodigiosa voz del mejor jazz vocal. Si además se acompaña en muchos de sus temas con el lujo de la sorprendente y magnífica Orquesta Filarmónica de Londres, pues eso, un disco que es una preciosidad de una intérprete singular y enorme. Diana Krall es una dignísima sucesora de ese grupo de grandes pianistas y cantantes que nos ha dado esta maravillosa música: Nina Simone, la arriba citada, Shirley Horn o, si nos vamos al sexo opuesto, digna sucesora de los Nat King Cole, Ray Charles o Stevie Wonder, por mencionar a algunos pianistas fuera de serie. Aquí, en este trabajo, nos ofrece baladas y temas muy melodiosos y románticos, clásicos y menos conocidos, para escuchar mejor en compañía que solo, o para celebrar esa conmemoración romántica irrepetible y tan esperada con nuestra pareja. Bueno, que sí, que se trata de un disco muy emotivo y sentimental y que no nos defraudará, ni en su audición ni, si se da el caso, como objeto de acertado regalo de enamorados; siempre será una decisión acertada pues podemos afirmar que Diana Krall es hoy día, por derecho y méritos propios, una auténtica Voz Clásica del Jazz.

 

“Levántese de ese piano. Usted hiere sus sentimientos”. Jerry Roll Morton (1890-1941). Compositor y pianista estadounidense.

Piano Jazz o las cosas buena de la vida.

Piano Jazz o las cosas buena de la vida.

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MIS DISCOS DE JAZZ (VI): PIANO CLÁSICO.

Hola a todos.

Hoy le toca el turno al instrumento rey, el más solemne, el más icónico, el más admirado de la mejor música de Jazz.

MIS DISCOS DE JAZZ (VI): PIANO CLÁSICO.

 

Piano Jazz.

Piano Jazz.

El piano, para este duende, es el instrumento musical supremo, el que mejor me “llega” y el que más me emociona. De él se han servido todos los grandes compositores y arreglistas de la historia del Jazz (y de otros estilos de música, claro) para ofrecernos lo mejor de su arte y destreza musical, las más maravillas melodías y sus más asombrosas composiciones. Y, desde luego, la historia del jazz está repleta de pianos asombrosos e inolvidables. Hoy quiero hablaros de algunos de esos intérpretes de leyenda, de los clásicos de siempre, de los virtuosos del piano jazz que ya escuchaban nuestros padres o nuestros abuelos. Pero, como siempre, uno empiezas con los discos preferidos de su particular discoteca, lo que quiere decir que esto sólo es una muy personal sugerencia porque, qué duda cabe, existen otros muy buenos y maravillosos discos de piano clásico que quedarán en la memoria de otros aficionados al buen jazz y que echarán en falta, además de que en nuestras anteriores entregas del Scriptorium ya hemos hablado de algunos de ellos y que no podemos ni debemos repetirnos en nuestras recomendaciones. Pero, ya se sabe, por algún lado había que empezar o continuar, lo que se prefiera. El piano, como posibilidad musical, es asombrosamente prolífico e intemporal, así que tenemos que comprometernos a dejar para futuras entregas esos otros magníficos pianos mucho más actuales y esos intérpretes posteriores que bebieron del rico caldo musical de los grandes maestros clásicos que hoy mencionamos. Pero, descuidar, materia musical pianística, en el buen jazz, hay para dar y vender y no nos va a faltar género ni ocasión para seguir recordando a todos esos enriquecedores discos y a sus admirados intérpretes. Pero ahora, toca lo que toca.

 

1/ Art Tatum (1909-1956).

Discos: The definitive.

Pianista ciego estadounidenses.

Contenido: 16 temas y una duración aproximada de 51 minutos.

Grabación: Disco recopilatorio del año 2002.

Edición: Verve Music.

Comentario: Este estupendo pianista ciego ha sido sin duda un claro referente para otros muchos grandes pianistas que vinieron después de él. Cuando los músicos de jazz se embarcaban en giras de bolos y actuaciones solían llevar consigo sus instrumentos: sus trompetas, saxofones, baterías, contrabajos, etc.; todos solían proceder de esta manera, todos menos los pianistas. Al pianista se le tenía que ofrecer en cada lugar un piano en condiciones para que realizara su actuación. ¿En condiciones?: bueno, bueno, no siempre era así. En algunos lugares lo que se encontraban era un auténtico trasto, completamente desafinado e incluso, en más ocasiones de las deseadas, defectuoso. Se cuenta una historia de Art Tatum que demuestra la grandiosa maestría y asombrosa pericia de enorme pianista. El piano de aquella particular noche tenía una de sus teclas defectuosas. Art Tatum, lo recorrió con sus manos y memorizó de forma inmediata qué tecla era y dónde se hallaba. A continuación realizó el bolo de forma magistral obteniendo un enorme éxito y… ¡sin que se notará para nada el insufrible defecto de aquel piano de saldo! Y este disco que recomendamos nos demuestra de forma incontestable toda esa maestría y calidad interpretativa de la que él hizo gala toda su vida artística. Un enorme y magnífico disco. 

 

2/ Thelonious Monk (1919-1978).

Disco: The Essencial.

Pianista estadounidense.

Contenido: 16 temas y una duración aproximada de 49 minutos.

Grabación: Disco recopilatorio del año 1991.

Edición: Capitol Records.

Comentario: Esta es una recopilación de, tal vez, el más prestigioso y admirado pianista de Jazz de toda la historia. Qué puedo yo, este humilde aficionado, añadir para convencer a nadie de la excelencia del gran Monk… ¡nada! Todo lo que pueda decir de él sonara a lisonjas de un engreído petulante. Pero, en fin, ahí va. Es uno de mis preferidos pianistas del Jazz Clásico, tal vez, junto a Bill Evans, los mejores para mí. Sus temas son puro jazz clásico. Referentes de este tipo de música e interpretados por cientos de intérpretes que sólo pretendía rendir tributo de admiración a este gran maestro. Este disco recopilatorio es la más clara muestra de toda esa buena música de piano jazz que tanto admiramos y disfrutamos. Un músico inolvidable e imprescindible y este disco, para empezar a conocerlo y a quererlo, es el mejor que se me puede ocurrir. Muy aconsejable para todo buen aficionado al piano jazz.

 

3/ Lennie Tristano (1919-1978).

Disco: Jazz Record Series.

Pianista estadounidense.

Contenido: 99temas y una duración aproximada de 46 minutos.

Grabación: Disco recopilatorio del año 1956.

Edición: Atlantic Records.

Comentario: Otro monstruo del piano clásico. Un virtuoso de academia que creó escuela y que fue un claro referente para otros muchos posteriores pianistas (por ejemplo y por nombrar a algunos, para nuestro Tete Montoliu o para el más rítmico Chick Corea (ya hablaremos de él en otra entrega). Este es un disco precioso, melódico, intimo. Para escuchar en nuestro sillón favorito y con un traguito de buen whisky (ya salió el vicio). Si se escucha con la debida atención, este disco será de inmediato uno de nuestros preferidos momentos jazzísticos. Todo él es una obra musical imperecedera, con temas clásicos y muy reinterpretados. En fin, otro de los grandes maestros del piano jazz que todo buen aficionado debe de valorar y divulgar en la medida de su particular vocación de jazzman de butaca y copita. Yo, por lo menos, no deseo renunciar a recomendar nunca este disco y a este gran intérprete clásico pues son muchos los buenos momentos que le debo a su piano y a la genial calidad de sus virtuosismo de enorme músico.  Como no, otro de mis imprescindibles.  

 

4/ Bud Powell (1924-1966).

Disco: The Very Best.

Pianista estadounidense.

Contenido: 11 temas y una duración aproximada de 40 minutos.

Grabación: Disco recopilatorio del año 2005.  

Edición: Blue Note Records.

Comentario: Otra figura enorme de la historia del jazz. Otra leyenda de drama y autodestrucción de músico inadaptado: con tan sólo 42 murió aquejado de tuberculosis y consumido por el alcoholismo. Pero, ¡qué gran músico y pianista se perdió! Es el piano más puro y perfecto que podamos imaginar. Y este disco recopilatorio nos lo muestra de manera clara e incuestionable. Calidad de jazz clásico y del mejor Bebop, en las interpretaciones de una de sus figuras más destacadas y añoradas. Cuarenta minutos de la mejor música que se puede producir e interpretar, eso representa este disco para mí y para otros muchos buenos aficionados. El mejor trabajo para acercarnos a este intérprete de leyenda y a sus mejores y más reconocidos temas. Otro de mis discos imprescindible. Un músico que interpretó junto a figuras de la talla Max RoachDizzy GillespieCharlie Parker Charles Mingus, por nombrar a algunos, sólo puede ser otro fuera de serie entre los más grandes del jazz. No podéis dejar de escuchar este asombroso disco para disfrutar del mejor y más profundo sonido de piano jazz.

 

5/ Oscar Peterson (1925-2007).

Disco: Plays the Cole Porter song book.

Pianista estadounidense.

Contenido: 12 temas y una duración aproximada de 33 minutos.

Grabación: Año 1959.

Edición: Verve Records.

Comentario: Cada vez que escucho las palabras “piano clásico” inevitablemente me viene la imagen de este extraordinario pianista, de este orondo negro volcado sobre las teclas de marfil y negro ébano, me represento a Oscar Peterson. Todos los pianistas de hoy se podrían consideran clásicos del jazz, pero todos ellos han tenido sus momentos de improvisación, sus personalidades inquietas y en ocasiones tormentosas, Oscar Peterson siempre fue un extraordinario intérprete, muy ortodoxo y tranquilo, o por lo menos eso le parece a este duende. Sus melodías eran pausas y tranquilas, sus versiones de temas clásicos sobrias y perfectas. Todos sus temas podrías haber sido perfectamente la banda sonora de una película de Disney, eran melodías “planas y ligeras”, sin grandes sobresaltos o ritmos muy acelerados. En suma, música que se podría escuchar siempre por el famosos “Hilo Musical” como una de esas estupendas músicas de acompañamiento de otras actividades. Y este magnífico disco, con versiones del gran compositor y arreglista Cole Porter es una soberbia prueba de todo esto que acabo de decir. Es media horita, pero muy gratificante y aprovechada. Una música reconfortante y optimista para levantar el ánimo al más pesimista de los mortales, porque Oscar Peterson siempre será un músico vital y… ¡todo un clásico!

 

 6/ Jimmy Smith (1928-2005).

Disco: Who’s afraid of Virginia Woolf?

Organista estadounidense.

Contenido: 7 temas y una duración aproximada de 35 minutos.

Grabación: 1964.

Edición: Verve Records.

Comentario: Jimmy Smith, el gran y añorado Jimmy, fue un extraordinario organista que destacó en las décadas 50 y 60 del siglo pasado y que se especializó en los famosos órganos Hammond, contribuyendo como nadie ha hecho jamás a su éxito y divulgación. Este magnífico teclista es todo un clásico del jazz que además de haber sido un niño prodigio también supo adaptarse a sus tiempos y convertirse en un claro referente para otros teclistas posteriores. Así tocó las corrientes musicales del Bipbop, Hard Bop y del Funky Jazz, dejándonos unos magníficos discos que tuvieron, y siguen teniendo, mucho éxito y aceptación. Y este disco, para mí, es uno de los mejores de su discografía, un disco precursor de otros estilos jazzísticos que vinieron después de él. Es un poco corto para lo corriente hoy día, apenas media hora, pero no tiene desperdicio alguno: es soberbio. Ritmos de órgano frenético acompañado de baterías, trompetas, saxos y percusiones varias, que se nos mete en el cuerpo de forma natural y nos hace cabecear y sentir la música con espontaneidad e intensidad, como debe de ser siempre: con pasión y frenesí. ¡Qué grande es Jimmy Smith! Un estilo inconfundible y una música de ritmo explosivo para adentrarnos en el mejor y más innovador jazz de los años sesenta. Creo sinceramente que este es un disco que gustará a la mayoría de aficionado al buen jazz y que, en cualquier caso, no deja indiferente a casi nadie que aprecie la buena música y que tenga algo de ritmo en la sangre. Otro de mis imprescindibles (sí, ya sé, cansino este duende). 

 

7/ Bill Evans (1929-1980).

Disco: Finest Hour.

Pianista estadounidense.

Contenido: 13 temas y una duración aproximada de 63 minutos.

Grabación: Año 2001.

Edición: Verve music, en colección de El País, Maestros del Jazz.

Comentario: Si, como ya he dicho, el piano es mi debilidad musical, Bill Evans, es mi debilidad al piano. Es uno de los más grandes de la historia, no sólo para este duende, también para otros muchos aficionados al jazz, para los grandes entendidos y para los más despiadados críticos. Toda su trayectoria profesional está plagada de premios y reconocimientos. Era solicitado en todo festival de jazz que se valorara y nos ha dejado una obra insuperable por su calidad y variedad. Lástima que fuera otra de las figuras trágicas del jazz y lo perdiéramos a una edad relativamente temprana. Este disco nos muestra su virtuosismo y su gran calidad de pianista y arreglista. Es uno de sus mejores discos, siempre en la opinión de este humilde duende, que nos deja inexorablemente extasiados y muy satisfechos en nuestro sillón musical. Todo lo mejor y más deseado de un piano jazz lo podremos encontrar siempre en nuestro reverenciado Bill Evans. Es una de esas figuras jazzísticas que nos garantiza el disfrute musical y nos empuja a querer y defender este estilo de música allí dónde se nos presente la ocasión. Algunos siguen diciéndonos que el jazz en una música culta, para introvertidos intelectuales o para petulantes raritos: ¡no es verdad! Pero, si lo fuera, sólo por escuchar los discos de Bill Evans… ¡Sea bienvenida la petulancia, la introversión y ese poquito de cultura musical! (que por otra parte, no estará nada mal).

 

8/ Tete Montoliu (1933-1997).

Disco: T’ estimo tant…

Pianista ciego catalán-español.

Contenido: 12 temas y una duración aproximada de 55 minutos.

Grabación: Año 1996.

Edición: Piano sólo.

Comentario: Si deseamos hablar de piano jazz en España, pues eso, no podremos dejar de mencionar a este catalán universal, sin duda, el mejor piano de jazz por estos lares: el inolvidable y añorado Tete Montoliu. En este disco se tira al ruedo él solito y su amante piano. Un disco del mejor piano que se pueda desear. Casi una hora de muy buena música y de piezas magníficamente interpretadas. Otro grande del piano jazz que no debe de faltar en ninguna discoteca que se precie. Y otro enorme maestro ciego del piano (y ahora recuerdo al arriba mencionado Art Tatum, Ray Charles o al gran Stevie Wonder). Tal vez, como se dice, la falta de ese sentido tan fundamental en la mayoría de todos nosotros como es la vista, agudice de forma manifiesta los demás sentidos y en especial el oído, el tacto y, en consecuencia, la sensibilidad musical. Pero lo cierto es que han sido muy destacadas las figuras de intérpretes ciegos dentro del panorama musical. En fin, que nuestro Tete Montoliu no va a la zaga de ningún otro gran músico del jazz y lo podemos considerar como uno de los grandes de la historia de esta querida música. Y este disco que recomiendo es una auténtica joya que no tiene desperdicios y que nos dejará plenamente satisfechos y recompensados. Una inversión cultural segura y para nada cara. ¡A por él!        

 

 

“El piano concreta y resume en él el arte todo entero”. Franz Liszt, músico y compositor austriaco (1811-1886).

Lennie Tristano. Piano Jazz.

Lennie Tristano. Jazz Clásico.

LA TARJETA POSTAL: EL PIANO.

Hola a todos.

Hoy pretendemos homenajear al instrumento, en mi opinión, más importante de todos; sobre él se han compuesto las más maravillosas y extraordinarias melodías que el ser humano ha sido capaz de soñar y crear.

LA TARJETA POSTAL: EL PIANO.

Piano: Instrumento musical de cuerda provisto de un teclado, cuyo accionamiento permite golpear las cuerdas metálicas mediante macillos forrados de fieltro, y de pedales para hacer posible la variación de la intensidad del sonido.

Las primeras lecciones.

Las primeras lecciones.

Esta es la definición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua, y ahora, como es nuestra costumbre, vamos a profundizar un poquito.

La palabra piano se deriva del italiano y viene a significar “suave”. Si a la ciudad de Cremona le debemos el violín, es a otra ciudad del norte de Italia, la ciudad de Padua, a la que le debemos el piano. Se cree que sería en esta ciudad y entorno al año 1.700 cuando Bartolomeo Cristofori fabricó el primer piano para la poderosa familia de los Médici. Pero su gran apogeo lo tendría algo más tarde en la época Clásica y, sobre todo, en la posterior del Romanticismo. Ninguno de los grandes autores de la época Clásica y Romántica ha dejado de usar y de crear grandes obras para este instrumento. Así, tenemos obras para piano de Mozart, Beethoven, Haydn, Liszt, Schumann, Chopin, Brahms, Schubert, entre otros. Entre los grandes fabricantes de pianos podemos mencionar a Silbermann, Stein, Schröter o Hebenstreit, en Alemania; Steinway & sons, Baldwin, Sebastian Erard, Ignace Pleyel, en Estados Unidos; y Yamaha o Kawai en Japón.

Perritos bien educados.

Perritos bien educados.

Los pianos los podemos clasificar, fundamentalmente, en tres grupos: Piano de cola,  Piano de Pared o Piano Eléctrico. Este último tipo de piano es una invención reciente del siglo XX y reproduce el sonido del golpeo de las cuerdas por síntesis eléctricas, incluso puede reproducir el sonido de otros instrumentos  al unísono que el del piano y muchas veces lleva incorporado canciones o ritmos predeterminados (los modernos titiriteros usan este tipo de piano eléctrico; menos mal que de la cabra ya se han olvidado estos jovencitos).  El piano moderno lleva 88 teclas, 36 negras recubiertas de ébano y 52 blancas de marfil. Suelen llevar tres pedales en su parte inferior, de izquierda a derecha son los pedales de Unicordio, tonal o sostenido y el de resonancia. Su uso y propósito ya lo dejamos para clases más adelantadas que tendréis que indagar por vuestra cuenta, según el interés despertado en cada cual. Bueno, espero haberos ofrecido un poco de información de interés sobre este maravilloso instrumento.

De nuevo llegamos a nuestras recomendaciones personales y, lo de siempre, recomendaremos a intérpretes que nosotros hemos escuchado y nos han gustado de manera especial y grata pero no obras ni discos en concreto. Esto lo dejamos para hacer trabajar el gusto y la exploración personal de cada cual.

Ivo Pogorelich.

Ivo Pogorelich.

Música Clásica: Claudio Arrau (1903-1998), Jorge Bolet (1916-1990), Alicia Delarrocha (1923-2009), Richard Goode ( 1943- ), Ivo Pogorelich (1958- ). Escucharlos en interpretaciones muy conocidas por todos, como las sonatas de Beethoven y todos los intérpretes del Romanticismo ya mencionados: Chopin, Brahms, Schubert, etc. En fin, escucharlos sin prisas y con el alma y sabréis lo que es disfrutar de la gran música.

Música de Flamenco: Manolo carrasco (1971- ), David Peña Dorantes (1969- ).

Música Rock: Little Richard (1932- ), Jerry Lee Lewis (1935- ), Supertramp (1969 – 2002), Fito Páez (1963- ).

Horace Silver.

Horace Silver.

Música de Jazz y Blues: Bueno, aquí hay unos cuantos interpretes de grandísima calidad, pero como todos los he escuchado y me parecen extraordinarios, pues eso, ahí van. Art Tatum (pianista ciego, 1909-1956), Duke Ellington (1899-1974), Thelonious Monk (1917-1982), Bud Powell (1924-1966), Horace Silver (1928- ), Michel Petrucciani (1962-1999), Oscar Peterson (1925-2007), Lennie Tristano (1919-1978), Jimmy Smith (1928-2005), Bill Evans (1929-1980), Bebo Valdés (1918-2013), Tete Montoliu (1933-1965), Ray Charles (pianista ciego, 1930-2004), Nat “King” Cole (1919-1965), Chick Corea (1941- ), Jacques Loussier (también Clásica, 1934- ), Keith Jarret (1945- ), Herbie Hancock (1940- ), Eliane Elias (también Clásica, 1960- ), Renne Rosnes (1962- ).

Descanso obligado.

Descanso obligado.

De nuevo pienso que me dejaré alguno, pero con estos ya hay para disfrutar de lo lindo con la buena música de piano en todos los estilos.

Si os queréis aproximar al piano a través del cine: Canción Inolvidable de Charles Vidor (1944), Sueño de amor de Charles Vidor y George Cukor (1960), El maestro de música de Gerard Corbiau (1.988), El piano de Jane Campion (1.993) o Gracias por el Chocolate de Claude Chabrol (2000).

Bill Evans at The Montreux Jazz Festival, del año 1968.

Bill Evans at The Montreux Jazz Festival, del año 1968.

Bueno y ahora sólo espero que os gusten las postales. Hay bastantes de chicas al piano, pero es que durante todo el siglo XIX y buena parte del siglo XX, las muchachas de la buena sociedad burguesa tenía, ineludiblemente,  una asignatura de música en su formación y, en cuanto la familia tenía una ocasión a tiro, se las hacía lucirse ante la familia y las amistades (bueno, las que llevaban bien aprendida la lección, claro), incluso se consideraba esta delicada sensibilidad musical una virtud de refinamiento femenino muy a tener en cuenta y valorada por los posibles jóvenes pretendientes. Para terminar os diré que he estado escuchando, para acompañar a la escritura, como de costumbre, un gran disco, de mis preferidos: Bill Evans at The Montreux Jazz Festival, del año 1968; una preciosidad de disco que ningún buen aficionado al Jazz clásico se debería perder. Bueno, sí, también me ha acompañado la copita de rigor de hidromiel de 5 años, que el vicio es el vicio, y, mira tú por donde, me queda el último trago, ¡Salud, camaradas!

“Mi piano un poco soy yo, yo soy un poco de él, hermanos en la prisión, viajando en un carrusel”. Fito Páez.